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MAE : LOS PAÍSES DE LA OSCE DEBEN HACER MÁS PARA PROMOVER LA TOLERANCIA, HA SEÑALADO EL PRESIDENTE EN LA REUNIÓN DE ALTO NIVEL
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Bucarest, 7 de junio de 2007.
Miguel Ángel Moratinos, Presidente en ejercicio de la OSCE y Ministro de Asuntos Exteriores de España, ha señalado hoy en la reunión de alto nivel que la intolerancia y la discriminación pueden ser una amenaza para la seguridad global y que los Estados participantes de la OSCE tienen que redoblar sus esfuerzos para prevenir esa amenaza.
Más de 600 participantes van a debatir sobre las medidas que la Organización y sus 56 Estados participantes así como sus 11 socios para la cooperación pueden adoptar para promover la tolerancia y reducir la discriminación. También pasarán revista a los progresos realizados desde las anteriores reuniones de la OSCE que se ocuparon de la tolerancia.
“Esta conferencia muestra el inquebrantable compromiso de la OSCE en la promoción de la libertad de pensamiento, conciencia, religión y credo”, manifestó el Ministro Moratinos.
El Presidente instó a los participantes a adoptar un enfoque común para abordar la intolerancia y la discriminación, mediante la legislación y su aplicación, la recopilación de datos, la educación, el diálogo intercultural e interreligioso, y la comunicación.
Poniendo el énfasis en la libertad de prensa, se refirió al papel de los medios de comunicación y a la responsabilidad de éstos a la hora de evitar que se extienda el lenguaje violento, el discurso basado en el odio, las provocaciones y los infundios.
“La OSCE se mantiene firme, no vacila en condenar con fuerza la agresión que suponen los discursos antisemitas y los que niegan subrepticiamente el Holocausto”, dijo.
Se refirió a la “Alianza de Civilizaciones”, una iniciativa de las Naciones Unidas auspiciada conjuntamente por España y Turquía.
“La Alianza de Civilizaciones” es una iniciativa con la que se pretende que sanen las heridas que ocasiona el hecho de compartir una sociedad globalizada, que es diversa e independiente, y sirve de guía para alcanzar un acuerdo global entre las culturas del mundo”, indicó.
El Presidente de Rumania, Traian Basescu, advirtió que no deben calificarse como “incidentes aislados” los actos guiados por el odio.
“Si permanecemos complacientes, podríamos acabar despertando los demonios que han perturbado la vida en Europa: el racismo, la xenofobia y el antisemitismo pueden propagarse como el fuego en el momento en que nuestros gobiernos y la sociedad civil bajen la guardia”, afirmó durante la sesión inaugural.
El Ministro de Asuntos Exteriores de Rumania, Adrian Cioroianu, dijo que observaba “con preocupación el aumento de la violencia racista en Europa”, a pesar del firme propósito de no aceptar tales actos.
“Debemos reconocer que las manifestaciones de discriminación, racismo, xenofobia e intolerancia permanecen activas en algunos estratos de nuestras sociedades, a pesar de que no se ha alterado el compromiso político de combatirlas”, afirmó.
La intolerancia debe combatirse con el diálogo, la educación, el liderazgo político y la cooperación”, añadió. |